
En mis sueños más absurdos y dulces vi este envase para tampones y toallitas femeninas, la ausencia de mujeres espigo-atribuladas, colores precisos, estética minimalista y un propósito puro y práctico. La publicidad no existe, puesto que siempre menstruaremos. Finalmente, los ciclos de hormonas pueden ser lo que queramos que sean. Y punto.
Otra alternativa para lidiar con una mujer menstruante podría ser ensalzar respetuosamente su costado creativo, salvaje y sabio. Pero con intentos erradísimos, deberemos seguir esperando para ver a mujeres menos masculinamente femeninas.







Hillbilly - Publicado por VICTORIA BEMBIBRE - Powered by