Everett Hitch: That was quick.
Virgil Cole: Yeah, everybody could shoot.
Acercarme a Appaloosa no me ha permitido sacar ninguna otra conclusión más que el hecho de que Viggo Mortensen es a) aparato, b) argentino, c) encantador.
Aduzco también que Ed Harris, para ser un recién iniciado, cumple bien en reírse de sí mismo en son de pollerudo, y hasta alcanza a la vez tonos de comedia y romántica que toma como escenario el Lejano Oeste. Empero, no puedo menos que rechazar la presencia constreñida de Reneé, inverosímil como doncella fatal, irrisible como personaje.
Por lo demás, la aquí titulada Entre la vida y la muerte cumple en ser western clásico pero de pocas convenciones, satisface en algún que otro duelo, rescata a Jeremy Irons como maldito. No obstante, es escasa e incompleta en diversas entradas y temáticas, ahorra en intensidad y aquí no admito ser engañada: se trata solamente de Viggo haciendo de las suyas una vez más.
Como una estela azul y granate que pasó con algo de tosca pimienta por aquellas tierras polvorosas.
Puntaje: 6 escopetazos peregrinos