
Esta noche serás mía, esta noche el mono se muere.
Hay una serie de cosas que valoro mucho a la hora de estimar la película que veo. En primer término, me despierta interés si la historia en cuestión está inspirada en un relato corto, con tantas cintas basadas en pesados volúmenes cuaterlógicos, me intriga pensar que un cuento – tan breve, tan permanente – dé vida a más de noventa minutos. Además seguro tiene moraleja. A posteriori mi ficha calificatoria suma puntos si alguien le ha prestado especial atención a la banda sonora, sobre todo cuando el relato abre. Esto no puedo saberlo sino hasta que la luz se apaga, y hasta existen los contraejemplos como Taking Lives, que se lanzaba en nuestras caras con Bad de U2 y después se regodeaba en la mismísima porquería.
Por último, es determinante si el film se estrena en el Abasto porque tengo 2×1.
Killshot, de John Madden, cumple ambos primeros requisitos. Para empezar, está basada en un cuento de Elmore Leonard. Y las líneas que abren este post son parte de la letra de Monkey, de Low, el ‘leit-motiv’ o tema que se repite cada vez que Ave Negra (Rourke como un indio-asesino a sueldo-loco de mierda-que se llama Armand) hace de las suyas.
Para colmo de bienes, satisface un último requerimiento para el disfrute y es la pesada presencia de Mickey Rourke ocupando 3/4 de pantalla, con trenza, vestido de negro y destrozando estándares.
Por lo demás, el relato de un “pájaro” que cada vez que termina uno de sus “picoteos” debe asegurarse de que no quede ningún “pichón” suelto, se ve y se acepta bien, con toques emotivos como la parte en que Mickey se pone a tomar café con su chaleco-musculosa. Noto, sí, algunas incoherencias, como la inclusión en la trama del personaje de Joseph Gordon-Levitt, tan innecesario y estúpido que se cae de espaldas. ¿Por qué no traerle como ’sidekick’ a alguna crítica de cine mordaz y querible que sepa gatillar una escopeta?