
El título del post es una frase que repito siempre, junto con “la puta” y “cuando menos, gracioso”.
Los que una y otra vez entraron a este blog habrán notado que siempre cambia el diseño, eso es porque virtualmente estoy medio loca y nunca me quedo conforme, pero esto en la vida real no pasa. Siempre digo “en la vida real”. Lo del diseño también es porque las cosas me gustan por su envase y si veo algo colorido, lo compro o lo voto. Pero con la gente no me pasa tan así. Aunque mi novio es pelirrojo.
¿Pero por qué siempre regreso al blog? Bueno, me divierte, creo que tengo algunas ideas divertidas, pero lo que me falta es público porque me hago la que sé de comunicación pero después soy críptica cuando digo y nadie entiende por qué en este mismo espacio aparecen fotos de golosinas junto con opiniones sobre Web 2.0. Así soy, no creo que cambie, pero tengo más ganas de dialogar, así que quizás llegamos a algún acuerdo.
A la derecha pueden ver las categorías en las que organizo mis pensamientos, ponele que me gusta opinar sobre cosas que embucho, o reseñar pelis que veo, o cambiar el mundo, o criticar a la gente que no piensa como yo. Más abajo hay ideas de proyectos que pretendo desarrollar próximamente.
Por las dudas, Hillbilly es el blog e idaea es todo el sitio, incluyendo al blog. Dentro de poco voy a escribir una descripción más extensa de qué es este blog para los insaciables, pero mientras tanto extiendo una invitación exclusiva a leer y comentar, puede que no se repita. Igual gracias por venir, estuvo todo muy rico. Ya dije mil veces blog.
La foto de arriba es de un puré que tengo ganas de comer ahora. Me gusta comer y siempre estoy moviendo las piernas y por la calle parezco antipática. Ah, y soy adicta al azúcar en formatos extravagantes.